
De acuerdo. Ya estamos seguros de ello. Esta vez va en serio y nos vamos a dedicar con todas nuestras fuerzas. Al final, después de tanto tiempo pensándolo, vamos a emprender. ¡A llevar a cabo nuestro propio negocio! Pero, aunque esta vez lo tengamos del todo claro, no nos estará de más contar con algunos consejos. Eso es precisamente lo que veremos a continuación. Centrándonos, en primer lugar, a la gestión de nuestro tiempo.
Aunque cada negocio será diferente y tendrá sus particularidades, existen ciertos buenos hábitos a tener en cuenta en lo que se refiere a la gestión del tiempo de un emprendedor. Consejos a tener en cuenta para gestionar mejor nuestro tiempo:
· Establece plazos para tus proyectos. Programas como MS Project pueden ser útiles para planificar proyectos.
· No cambies de tarea constantemente. Cada cambio de actividad tiene un tiempo de posicionamiento.
· Reserva parte de tu tiempo para trabajar y establece horarios de atención para tus clientes. La atención a los clientes es muy importante, pero si no se tiene cuidado pueden “robarte” todo tu tiempo.
· Ponte un horario y respétalo y no trabajes en exceso. Recuerda que no eres una máquina, también necesitas descansar.
· Levántate temprano. Esta es una opinión muy subjetiva y está relacionada con las dos anteriores. Las primeras horas de la mañana, aparte de que no hay nadie para distraerte, son las que la mente está más despierta y el trabajo se hace mucho más rápido.
· Descansa algún día a la semana. Aunque creas que no lo necesitas un cambio de aires es muy conveniente. Despejar la mente y relajarte de vez en cuando te ayudará a enfrentarte a los problemas que seguramente te surgirán.
· Planifica tu agenda. Existen numerosos instrumentos de ayuda para la administración del tiempo, como las listas de tareas, los calendarios de citas, las agendas diarias o semanales.
· Acorta las reuniones. No emplees demasiado tiempo en las reuniones, especialmente si son frecuentes, puede resultar improductivo.
· Haz las llamadas cuando tengas un rato libre. - No hagas las llamadas en los momentos en que estás más activo, resérvalas para un momento de relajo como forma de tomarte un pequeño respiro. Intenta hacer todas las llamadas pendientes a la vez.
· No consultes el correo electrónico cada 10 minutos.
Imagen: CincoDias